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Agua no potable

¿Cómo afecta a la salud consumir agua no potable?

El agua, el saneamiento y la higiene tiene consecuencias importantes sobre la salud y la enfermedad. La contaminación del agua es el segundo mayor problema ambiental más urgente después de la contaminación del aire. 

Hay más de 159 millones de personas que siguen recurriendo a fuentes de agua no potable. En la mayoría de las ocasiones consumen agua directamente de ríos, lagos y otras superficies. Es decir, beben agua sin tratar que puede estar contaminada por bacterias nocivas para nuestro cuerpo. 

Por eso, el consumo de esta agua no potable puede acarrearnos una infección o enfermedades diarreicas. ¿Cómo? Las bacterias se desarrollan de forma natural en el agua. Es su hábitat perfecta. Sobre todo en ríos y lagos. Al ingerir este tipo de agua no potable, podemos contaminar nuestro cuerpo. Además, puede ocurrir al ingerirla tras lavar algún alimento o cocinarlo en dicha agua. 

Un ser vivo puede contaminarse debido a varios factores: 

  • La ingestión de agua no potable
  • Contacto directo con el agua de los alcantarillados
  • Consumo de alimentos cocinados o lavados con agua contaminada

 Enfermedades que se transmiten por agua no potable

Ahora que hemos visto cómo se transmiten las enfermedades por consumo de agua no potable, vamos a hablar de estas dolencias. Aunque no lo creamos, son muchos los males que podemos padecer por el consumo de agua contaminada.

Una de las enfermedades más comunes son la diarrea que provoca pérdida de líquido y electrolitos en el cuerpo lo que supone deshidratación e, incluso, puede causar la muerte en los casos más graves. A veces, esta diarrea es causada por otra enfermedad denominada disentería causada por una bacteria. Otra infección bacteriana común es la cólera que puede provocar también diarrea y vómitos intensos. 

Cuando el agua no es de calidad, habitan en ella todo tipo de organismos. Entre ellos, mosquitos y parásitos que pueden transmitir Paludismo, una enfermedad infecciosa que provoca fiebres altas. Estos parásitos pueden penetrar nuestra piel si nos lavamos con agua contaminada provocando esquistosomiasis y puede dañarnos el hígado, los intestinos, los pulmones y la vejiga, entre otros órganos.

Una de las enfermedades más conocidas es el tifus cuya causante es una bacteria y nos causa fiebres, diarreas, vómitos e inflamación en el bazo y en el intestino. Si el agua es insalubre puede atraer infecciones en diferentes zonas como los ojos provocando tracoma. Por último, podemos padecer también fiebre tifoidea, una infección bacteriana que provoca dolores fuertes de cabeza, náuseas y pérdida de apetito.

¿Cómo podemos evitar el contagio de estas enfermedades?

Ahora que conocemos la cantidad de enfermedades hídricas que podemos padecer por el consumo de agua contaminada, es imprescindible conocer cómo evitar estos males. Ahora que estamos en pleno verano, puede que nos apetezca pasar un día en un lago, bañarnos en el río… En principio no tiene que haber ningún problema, pero es mejor prevenir.

Podemos sospechar que el agua está contaminada cuando no se sabe de donde proviene exactamente. Hay que tener especial cuidado con las aguas estancadas ya que al no moverse durante mucho tiempo pueden aparecer patógenos con mayor facilidad. Para protegerse y evitar este tipo de enfermedades se debe evitar cualquier tipo de contacto con el foco de patógenos mencionado anteriormente. 

Sin embargo, es hecho de que esté estancada no es sinónimo de agua contaminada. El principal factor al que tendremos que prestar atención será su aspecto y su olor. Si el agua parece turbia, sucia o tiene mucha tierra o partículas en suspensión es mejor no bañarse, no usarla para cocinar ni, por supuesto, beberla. Si el olor que emite es desagradable o tiene un color amarillento o marrón, es mejor evitarla totalmente. 

Si, por lo que sea, estamos de excursión y necesitamos agua y es imprescindible utilizar ese agua, primero debemos hervirla durante 10 minutos, dejarla enfriar y después consumir. Por cada litro de agua deberemos añadir una o dos gotas de lavandina. La lavandina es un líquido clorado que se usa para aclarar y desinfectar la ropa, vajilla y suelos.

Sin embargo, es importante recordar también, que el agua puede parecer que está limpia y aún así, que la calidad del agua no sea buena, por lo que deberemos tomar precauciones, consumir agua embotellada si estamos de excursión y siempre que podamos analizar el agua para quedarnos más tranquilos.

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