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Laboratorio parámetros agua

¿Cuáles son los parámetros de calidad del agua potable?

Seguramente alguna vez mientras bebías un vaso de agua en tu casa te preguntaste cuál es el camino que esta recorre hasta llegar a tu hogar. ¿Qué controles pasará? ¿de dónde viene el agua que bebo? ¿cuáles son los parámetros de calidad del agua que consumimos? Si quieres saber todo esto, sigue leyendo.

El proceso del agua potable comienza en el origen de la misma, es decir, en lagos, ríos, embalses, mares u otras aguas superficiales o aguas subterráneas como pozos… continúa en las diferentes instalaciones de tratamiento de agua potable y, una vez tratada, se abastece al usuario a través de la red de distribución. Y el agua que dejamos correr por nuestras tuberías o aguas residuales, vuelven a tratarse para reutilizarla ya sea en la agricultura, limpieza u otros sectores. En todos estos puntos, se recogen muestras que se analizan posteriormente en laboratorio con el fin de mantener la calidad del agua y su salubridad.

¿Cuál es el proceso de análisis del agua?

Con el uso de diferentes técnicas, se analizan los parámetros necesarios para conocer si dicha agua es realmente apta para el consumo humano. ¿Qué parámetros se miden? Prácticamente, todos los aspectos posibles. Es decir, su olor, sabor, color, turbidez, conductividad, pH, amonio, posibles bacterias, E. Coli y la posibilidad de la existencia de compuestos orgánicos como plomo, hierro, cromo, cobre…

Estás pruebas se realizan de forma regular en periodos establecidos por Real Decreto, aunque, generalmente se suelen proceder más análisis que aquellos que dicta la ley. Una vez se han recogido las muestras, estas se llevan a laboratorio para comprobar que no se incumple ninguno de estos parámetros. Es decir, si alguno de los elementos mencionados anteriormente están por encima o por debajo de lo legalmente establecido, debe reportarse a la autoridad sanitaria y comenzar una comprobación. Para ello, se realiza otra recogida de muestra antes de las 24 horas de haberse detectado la anomalía. Son muchos los parámetros de aguas de consumo humano recogidos en el Real Decreto.

Algo que hemos oído en muchas ocasiones es el pH. Este influye en algunos fenómenos que ocurren en el agua, de ahí la importancia de su medición. No tiene efectos directos en nuestra salid pero pueden influir en procesos de tratamiento del agua como la coagulación o la desinfección. El agua debe tener un pH de entre 6 y 9.

Características físicas

Como hemos dicho, uno de los aspectos que se tienen en cuenta son las características físicas del agua como su color, su olor o su sabor. Como podemos ver, son parámetros que no son fáciles de medir debido a que es imposible a día de hoy establecer estructuras químicas que sean responsables del color. En principio, el agua debe ser incolora, pero esto solo es así cuando nos referimos al compuesto orgánico H2O. Sin embargo, en el agua que consumimos, el color se origina por la descomposición de la materia, la materia orgánica del suelo o la presencia de hierro, magnesio y otros componentes metálicos.

Con respecto al olor y al sabor, parámetros estrechamente ligados, lo ideal es que estén prácticamente ausentes. ¿De dónde viene entonces el olor y el sabor del agua? Son una consecuencia indirecta de la presencia de compuestos fenólicos y de sulfatos que provienen, a su vez, de la actividad de microorganismos y algas o de desechos industriales. Con respecto a la temperatura, parámetro realmente importante ya que influye en el retardo o aceleración de la actividad biológica, la absorción de oxígeno, la desinfección… existen diferentes factores que pueden hacer variar la temperatura del agua.

Algo que hemos oído en muchas ocasiones es el pH. Este influye en algunos fenómenos que ocurren en el agua, de ahí la importancia de su medición. No tiene efectos directos en nuestra salid pero pueden influir en procesos de tratamiento del agua como la coagulación o la desinfección. El agua debe tener un pH de entre 6 y 9.

Características químicas

Principalmente lo que se mide es la existencia de elementos químicos que podrían estar en el agua de forma natural o industrial y que podrían ser dañinos para nuestra salud en mayor o menor medida. Por ejemplo, el aluminio, un componente natural del agua, es la responsable de la turbidez del agua y si su presencia es alta puede alterar el pH de la misma.

Sin embargo, existen otros elementos químicos que sí son realmente preocupantes. Por ejemplo, el mercurio que se considera no deseable en el agua ya que es un metal pesado muy tóxico. El plomo, prácticamente inexistente en aguas naturales, proviene casi siempre de procesos industriales y a través de las tuberías por lo que hay que tener cuidado debido a su toxicidad.

Características biológicas

Por último, otro de los parámetros que se miden son los componentes biológicos que puede poseer el agua ya sea de forma natural o a través de la contaminación de vertidos industriales o arrastre del suelo por la acción del agua. Lo ideal es tratar de eliminar estos elementos biológicos. ¿Cuáles son? En primer lugar, las algas que pueden hallarse principalmente en lagos, lagunas o embalses.

Por otro lado, bacterias que, no tienen por qué ser siempre dañinas para el hombre, pero algunas de ellas pueden provocar enfermedades que afectan a nuestra salud como diarrea, esquistomiasis o tifus, entre otras. Por último, hongos, mohos o levaduras que dependen de la materia orgánica para su nutrición y uno de los hábitat habituales son el agua.

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