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Calidad del agua de riego

La calidad del agua de riego, ¿por qué es tan importante?

Igual que para cualquier otro ser vivo, el agua es vital para plantas, frutas y hortalizas ya que la mayoría de los nutrientes que requieren los seres vegetales para vivir, se encuentran en el suelo en forma de sales que se disuelven en el agua que, más tarde, absorben las plantas desde sus raíces. De ahí, la importancia de la calidad del agua de riego en el sector de la agricultura.

¿Qué es la agricultura?

La agricultura es la actividad humana que combina diferentes procedimientos y saberes del tratamiento de la tierra con el objetivo de producir alimentos de origen vegetal, tales como frutas, verduras, hortalizas y cereales, entre otros. Es decir, consiste en utilizar los medios naturales para producir alimento ya sea para el consumo directo o para su posterior tratamiento industrial.

Existen diferentes tipos de agricultura en función del nivel de producción, según los medios de producción  utilizados, de acuerdo a las diferentes técnicas y en función de la importancia del agua para el cultivo. En este caso, podemos encontrar la agricultura de regadío y la de secano. El primer tipo de agricultura se basa en un sistema de riego eficaz que provenga de medios naturales o artificiales. Es decir, en este tipo de agricultura se cultivan vegetales que requieren un abastecimiento de agua regular que provenga de aguas subterráneas o superficiales. Por otro lado, la agricultura de secano solo requiere la humedad producida por el suelo y las lluvias para su crecimiento.

La agricultura es una ciencia compleja que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Su complejidad reside en la gran variedad de frutas, hortalizas y vegetales en general. Cada una de estas clases requiere diferentes métodos y técnicas. Sin embargo, los factores a tener en cuenta son los mismos. El clima, el suelo, la inversión, la propiedad territorial y la calidad del agua.

La importancia del agua en la agricultura

De acuerdo con las Naciones Unidas, la agricultura es la mayor consumidora de agua dulce del mundo con un 70% de la extracción de este recurso. Y es que, es vital para la vida vegetal. Todo ser vegetal requiere este elemento para todos los procesos vitales que llevan a cabo, desde la alimentación hasta el crecimiento o la fotosíntesis.

Por eso, la calidad del agua de riego y su manejo adecuado son esenciales para la producción exitosa del cultivo. De ahí, la importancia de realizar un análisis del agua de riego previo al comienzo de la actividad agrícola. Cada uno de los cultivos requiere diferentes niveles de sales así como cantidades y tiempos distintos de regadío.

El principal problema relacionado con la calidad del agua es la salinidad de la misma. Es decir, a la cantidad total de sales disueltas en el agua. Un alto nivel de sales en el agua de riego determina la disponibilidad de agua total para el cultivo. Es decir, a mayor nivel de sales menor cantidad de agua en el suelo y, por lo tanto, menor rendimiento.

Otro de los parámetros del agua a tener en cuenta es el riesgo del sodio y la infiltración del agua de riego. El sodio tiene un efecto negativo en algunos tipos de cultivos por lo que es necesario contrarrestarlo con el calcio y el magnesio. El sodio puede dañar la estructura del suelo y, por lo tanto, podemos llegar a tener problemas de infiltraciones de agua.

Análisis de agua de cultivo

Por todo esto, es imprescindible llevar a cabo un análisis a medida exhaustivo del agua de riego con el fin de obtener una mayor productividad y calidad en los productos vegetales. Este tipo de análisis son realmente sencillos y pueden ser la clave del éxito de tu actividad agrícola. en este tipo de análisis se pueden medir cualquier parámetro que sea necesario como el nivel de pH, conductividad, sodio, nitratos, calcio…

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